Cada frase que afirma un movimiento lleva una marca de certeza. No es un adorno: es el contrato con quien lee. Confirmado se usa cuando el organismo publicó el dato, el cuadro coincide con el texto y no hay aviso de revisión pendiente que altere el recorte. Preliminar se usa cuando el propio emisor presenta la cifra como provisoria, o cuando el mes se va a reestimar en la próxima ronda. Estimación propia se reserva para un recorte aritmético menor —una diferencia entre dos celdas publicadas, una proporción— y se declara como tal, nunca como si fuera un índice oficial.
La estimación propia no es un modelo. No hay un pronóstico de tipo de cambio ni una senda de inflación de Mintcabin. Si el cálculo requiere un supuesto que el organismo no publicó, el cálculo no se hace. Esa regla recorta el rango de lo que se puede escribir y, al mismo tiempo, protege la nota de una precisión inventada. Quien necesita un escenario tiene que buscarlo en otro lado: acá se lee lo publicado.